25.3.14

Bookmark 25.03.14 (de propuestas a Propuestas...)

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Lorenzo permaneció en la ciudad de México casi diez días y cuando regresó, Fausta inquirió:
–¿Cómo encuentra desde nuestra fallida luna de miel?
      Deliberadamente Lorenzo había dejado de venir a Tonantzintla por culpa de esta pinche vieja que lo hacía sufrir y ahora lo recibía, mañosa.
–Vamos a remediarlo, Fausta.
–¿Cómo?
–Tengo una solución cósmica. La colisión de dos planetas, la inmersión en el caos, el círculo de la verdadera sombra cónica.
     Fausta pasó sus dedos sobre los labios de Lorenzo y le dijo:
–Estamos a diez milésimos de milímetro del fenómeno ondulatorio y no sé si lo que me espera es una luz blanquecina y difusa. Déle tiempo a mi materia.
     Lorenzo tomó la mano sobre sus labios y la besó.
     –Será como usted diga, Fausta.


(....)
Cuando en sus paseos contemplaban el Popocatépetl, el la tomaba del brazo y le decía: "Mi enamoramiento, Fausta, es volcánico." Ella le apretaba la mano. "Usted vino a inducirme a la tentación." En otra caminata le informaba: "El doctor Fausto soy yo, Fausta, que vivo encerrado en mi laboratorio y sólo oigo el tañido de las campanas de este valle inamovible."
    –Pero la que se llama Fausta soy yo, doctor.
    –Ése es el misterio. ¿Por qué usted y no yo? Soy yo el que me harto de los hombres, soy yo quien anhela conocer lo sobrenatural. Usted está muy contenta dentro de su piel, yo soy un hombre abrumado por las dudas.
     –Descanse, doctor, trabaja demasiado.
     –Siempre he deseado salirme de mí mismo pero estoy encarcelado.


poniatowska, elena (2001), la piel del cielo. méxico: alfaguara

23.3.14

Bookmark 23.03.14 ["la piel del cielo]

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"(...) yo lo que quiero es atraer a la ciencia al campesino, al obrero, a la madre de familia, al ama de casa aunque no pertenezcan a partido alguno, aunque no sepan formular siquiera lo que buscan pero hacerlos partícipes, aquí estoy, éste es mi país, quiero hacer algo."
Todo lo que a sus cuates les hacía gracia a Lorenzo lo repelía.
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poniatowska, elena (2001), la piel del cielo. méxico: alfaguara

23.1.14

[Bookmark 23.01.14]: Uno no se lamenta por lo que nunca ha tenido...

«Uno no se lamenta por lo que nunca ha tenido; el pesar no llega sino después del placer; y el recurso de la dicha pasada está siempre unido al conocimiento del mal. Lo natural en el hombre es, por cierto, ser libre y querer serlo, pero su naturaleza es también tal que tiende espontáneamente a adoptar la forma que su crianza le confiere.»

diferenciación entre compañía y conspiración:
«Por eso, ciertamente, el tirano no es amado ni ama jamás. La amistad es palabra sagrada (...) nunca se da sino entre gente de bien ni se establece sino gracias a una mutua estima; se conserva no tanto con beneficios sino con una vida buena. Lo que hace que un amigo confíe en el otro es el conocimiento que tiene de su integridad; los garantes que de ellos tienen son su buena naturaleza, la fe y la constancia.» p.85

la boétie, de esteban (2006), discurso sobre la servidumbre voluntaria. argentina: libros de la araucaria