¿Cómo salir de esa prisión de amor a la cual la mujer se encontraba condenada? En primer lugar, desde la victoria de la Revolución, la mujer ya tenía en la mano la llave de la situación: el trabajo.

«La mujer que encuentra la voluntad de vivir, de trabajar, de crear, es la mujer verdaderamente liberada. Para ella el mundo ya no se encierra en el círculo estrecho de las emociones amorosas» 
(cita de Alexandra Kollontay en Sitio a Eros de Rosario Ferré)


[nota]

además de tener versos de alfonsina storni rebotándome en la cabeza, también recordé algo que dijo víctor garcía de la concha en una entrevista para el país: «si no nos ponemos a trabajar, empezaremos a mirarnos unos a otros y terminaremos odiándonos.»

concuerdo con ambas ideas. creo que el ocio desgasta el espíritu. que si no se disfruta el trabajo igualmente se desgasta y lleva al tedio. creo que es necesario involucrarse emocionalmente para no desgastar la compasión y la empatía particular y, también creo, en que ambas características ayudan a desarrollar un carácter más deseable en la humanidad.


[actualización: oct.26.12]


---hago modificación de la cita por:«Las personas que encuentran la voluntad de vivir, de trabajar, de crear, son personas verdaderamente liberadas. Para ellas el mundo ya no se encierra en el círculo estrecho de las emociones amorosas» 

(creo que es un achaque de vivir que no discrimina en género---ni especie si no, vaya y discútalo con los canarios)